Cortometraje «Un verano feliz»

copia restaurada

El cortometraje documental, único sobreviviente de lo producido por el
Departamento de Cine y TV de la Central Única de Trabajadores (CUT), y que promocionaba los balnearios populares durante el gobierno de Allende, retorna restaurado a un Chile que vive cambios políticos cruciales, en estas semanas, pese a la pandemia.

Gracias a un financiamiento desde el Fondo de Fomento Audiovisual, regresa una copia restaurada de Un Verano Feliz, documental realizado en 1972 por el desaparecido Departamento de Cine y TV de la Central Unica de Trabajadores (CUT). Es un cortometraje, dirigido por Alejandro Segovia, que se propuso divulgar la experiencia de las Villas de Turismo Social, también conocidas como “balnearios populares”, durante el gobierno de Salvador Allende y la Unidad Popular.

Un Verano Feliz combina elementos del documental y la ficción. Tegualda Tapia y Samuel Villarroel, en aquellos años estudiantes de teatro de la Universidad de Chile- sede Valparaíso, personifican una familia obrera que va a pasar unos días a un “balneario popular”.

La película fue estrenada, a mediados de 1972, en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, sede Valparaíso. Tuvo una breve temporada de exhibiciones en el cine Bandera de Santiago, así como en locales universitarios, sindicales y poblacionales.

Es un material sobreviviente de los cerca de 15 filmes que produjo dicha unidad cinematográfica sindical, entre 1970 y 1973. El resto se perdió en las semanas posteriores al Golpe de Estado.

En aquellos días, la película, fue ocultada por Alejandro Segovia en un rincón de su casa, ubicada en el barrio de Playa Ancha, Valparaíso. Se mantuvo en esas condiciones durante años. En los ’90, Segovia y algunos colaboradores realizaron un traspaso a VHS y luego, probablemente a inicios del 2000, a DVD. En el primer formato fue exhibido en
circuitos restringidos asociados a la resistencia política y cultural a la dictadura, y luego en los años de la Transición. En 2015, la increíble supervivencia de Un Verano Feliz fue conocida a través de algunos reportajes y crónicas periodísticas en revistas como The Clinic, El Ciudadano y la desaparecida Punto Final. Segovia había fallecido en 2014.

Un nexo con el presente es que gran parte del filme fue rodado en la otrora Villa de Turismo Social Carlos Cortes Díaz, situada en la playa Marbella Norte de Rocas de Santo Domingo. Administrada por la CUT, centenares de familias obreras vacacionaron allí; algo que antes les era imposible.

Tras el Golpe de Estado, las dependencias de dicho balneario fueron ocupadas por el Ejercito. Fue transformada en escuela de instrucción de la naciente DINA, y luego reclusorio clandestino. Centenares de militantes y simpatizantes de partidos y movimientos de izquierda fueron detenidos, torturados, y algunos asesinados y desaparecidos durante los años 70, como lo ha investigado el periodista Javier Rebolledo en su libro El Despertar de los Cuervos (2014).

Por tal razon, la Fundacion por la Memoria de San Antonio, organizacion de DDHH que agrupa a sobrevivientes del centro de detencion de Rocas de Santo Domingo, ha sumado Un Verano Feliz a sus archivos en pos de reconstruir la memoria del sitio.

Un Verano Feliz también posee escenas filmadas en Textil Progreso, estatizada en aquella época, y que se localizaba en el antiguo Cordón Vicuña Mackenna, Santiago. Asimismo contiene planos del funcionamiento de la antigua sede de la CUT, en calle Cienfuegos, de la capital.

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