El Huerto en primavera y la guerrilla que pulsa la acción

12/Dic/2016

Fuera de la idea de la historia lineal, las flores del huerto y sus ciclos comienzan a hacerse notar en esta primavera. Algunas han comenzado sus ciclos de crecimiento, mientras otras ya se muestran con sus colores y texturas. Habrá que tomarse el tiempo, y dedicarlo también a la contemplación en medio de trabajos de oficina, ensayos, reuniones. El huerto es sin duda un lugar para perderse y encontrarse.

UN POCO DE HISTORIA

Hace tres años atrás se realiza un taller de Huerto con las vecinas y vecinos cercanos al Parque. Es allí donde alrededor de 20 personas inician el trabajo de siembra y cultivo del huerto. El porcentaje de suelo en ese entonces no superaba el 20%, sin embargo comenzaron a brotar las primeras hierbas y hortalizas. Una gran cantidad de semillas de caléndula serían fundamentales para el control de plagas, la restauración del suelo y la atracción de insectos benéficos. Ahí la idea de las flores era aún un horizonte por caminar.

Desde octubre del 2015 un grupo de vecinas y vecinos, agrupados en el taller Guerrilla Verde, proponen venir dos veces a la semana para trabajar en el Huerto.

Actualmente se reúnen los días martes, jueves y sábado.

EL SUELO DEL HUERTO

El suelo del huerto ha sido casi en su totalidad recuperado. Para ello, se han utilizado tres métodos de la nueva agricultura: El cultivo biodinámico, la permacultura y el método Fukuoka.

El cultivo biodinámico hace hincapié en la generación de ecosistemas, plantas, animales, insectos benéficos y personas en conexión con los ciclos lunares y planetarios.  Es decir, se trata de realizar cultivos en momentos apropiados del ciclo lunar, priorizando las fases ascendentes de la luna para plantas de flor, hojas y tallos.  En la fase descendente lunar se aprovecha para sembrar plantas donde las partes inferiores o raíces son comestibles.

Las y los cultivadores biodinámicos rigen sus siembras por el Calendario de María Thun, pues en este se considera una complejidad mayor de órbitas planetarias y además los días en que la Luna está más lejana (Apogeo) y más cercana (Perigeo), pues todos estos factores influyen en la circulación de fluidos de las plantas.

Con la permacultura, se ha apuntado al desarrollo integral del Huerto, entendido como un espacio que se va construyendo para el encuentro de plantas, animales y personas. “Integrar más que segregar: Muchas manos aligeran el trabajo”.

CIRCULACIÓN ENERGÉTICA

La circulación energética apunta a reducir el índice de desechos en nuestra vida cotidiana, lo que hoy conocemos como la Huella de Carbono.

El Huerto produce hoy hortalizas, plantas medicinales y flores. Quienes dedican su tiempo y su trabajo, cosechan los vegetales para su alimentación, y la de quienes deseen. Además se cosechan semillas para la siguiente siembra y se utilizan los restos orgánicos para hacer crecer el compost, sustrato enriquecido que se utiliza para plantar.

El método Fukuoka se refiere a la manera de preparar la tierra para el cultivo, con el objetivo de aumentar su porcentaje de tierra viva: microbiota, insectos y lombrices que habitan una tierra en condiciones para ser cultivada.

TRABAJO COMUNITARIO

Actualmente el espacio Huerto es trabajado por un grupo de vecinas y vecinos, profesionales, artistas, científicos, profesores, niñas, niños y jóvenes, quienes se han encargado de las tareas de mantención, reproducción y cuidado. Podríamos -y debemos- nombrar a  Viviana Nuñez y Guillermo Nieto,  a Pablo, Martina, Lisa, Paulina, Alda, Andrea, Alexander, Katerina, Camila, Carola, Vrinda, Nicole, Fresa, Aurora, Alex, Nina y tantas y tantos otros que suman manos a esta tarea.

En esta primavera vemos las flores de la borraja,  de las habas,  la manzanilla y la ruda, la quinoa, las flores moradas y blancas de agapanto, algunas hortalizas, tomatillo del diablo. Algunas recién están avanzando hacia su flor. Las acelgas ya dieron semillas, la salvia también. Si prestamos atención vemos cómo las del invernadero dan flores antes, o que hay flores que nos acompañan todo el año como la caléndula.

El Espacio Huerto- Invernadero es también una invitación a mirar más allá, a aprender sobre las flores, las plantas, sobre la alimentación consciente, la soberanía alimentaria, la medicina natural. Una invitación a trabajar. Están ahí, a nuestro lado y pareciera que tantas veces fueran invisibles, o nosotras/os ciegas/os que no queremos ver. Una guerrilla que nos llama al movimiento, a la acción en medio de tantas historias desgarradoras en lo que fuera la Ex Galeria de Reos, y que hoy, gracias al trabajo y amor de tantas personas, se convierte en un espacio para reoxigenarse y continuar.

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