Compañía porteña monta comedia sobre la muerte «Últimas palabras de Copito de Nieve»

17/Sep/2014

Un gorila blanco nos llama a reflexionar.

Del dramaturgo español Juan Mayorga, Premio Nacional de Literatura Dramática, España 2013.

Copito de Nieve se muere y, en su agonía, quiere hablarnos. La palabra es su liberación, nos dice todo aquello que antes no ha sabido o no ha querido decir. Copito se humaniza ante nuestros ojos y nos habla de su vida; de lo que piensa sobre el guardián que lo custodia y sobre el gorila negro que lo acompaña.

Esta obra teatral es de una gran versatilidad para referirse al tema de la identidad del hombre moderno, la existencia y la condición humana, temas que han querido abordar y profundizar en gran parte de los montajes la compañía Colectivo Teatro Urbano PAT Chile. “Es muy interesante poder llevar esta obra a escena, no solo por su argumento textual y dramatúrgico, sino también desde un planteamiento estético, ya que resulta muy atractivo llevar dos gorilas a escena” señala Sidhartha Corvalán, Director del montaje quien, junto a la compañía lleva meses de estudio y ensayo en las salas del Parque Cultural de Valparaíso, polo de desarrollo creativo y de training cada vez más afianzado en la ciudad.

Copito de Nieve no es un gorila cualquiera, Copito es un “ciudadano ejemplar” la paradoja de nuestra sociedad contemporánea. ¿Es posible que Copito sea más humano que nosotros mismos? Copito no solo nos enseña diversas razones de por qué no temer a la muerte, sino también como enfrentar la vida.

“Son diversos los temas que aborda el texto dramático que nos interesa profundizar con esta obra, precisamente la humanización del gorila nos muestra la deshumanización del hombre contemporáneo. Copito es un espejo de nosotros mismos, no solo nos muestra nuestros temores y virtudes sino también nuestra hipocresía e inconsecuencia” apunta Corvalán.

“Últimas palabras de Copito de Nieve” se convierte así en un testamento vital y filosófico sobre la vida y la muerte. Sobre la muerte y la vida. Copito nos habla de una verdad humana, la vida, la existencia, la muerte, pero no olvidemos que esta verdad está dicha por un “gorila”. Esta dicotomía es la que le da especial atractivo a la obra teatral.

El guión de Juan Mayorga nos introduce en un mundo en el que se humaniza aún más la figura de Copito de Nieve. Nos muestra un gorila tan parecido a nosotros que es como mirarse en el espejo, donde ves tus miedos, tus carencias, tus soberbias y tus virtudes.

Copito de Nieve, el pequeño Kong y el guardián, interpretados por Arturo Rossel, Alexander Castillo y Cristian Palacios, representan una trágica pero esperanzadora historia, en la que nos hablan de cuál es la visión de la vida dentro del  zoológico a partir del punto de vista de un habitante muy particular.

“Más allá de los esteticismos o la crítica social,  queremos hacer un teatro donde su fuerza radica en la palabra, el texto  y la interpretación, con una profunda reflexión crítica a nuestra sociedad moderna,  pero que cumpla la misión original del teatro occidental; dialogar con la polis y elevar el espíritu del espectador”  finalizó Sidhartha Corvalán, Director del montaje que verá la luz en octubre próximo.

La historia de Copito de Nieve

Copito de Nieve ha sido el único gorila albino del mundo,  fallecido en el Zoo de Barcelona en Noviembre de 2003, después de que los veterinarios y especialistas que lo atendían le practicaron la eutanasia, con el fin de evitar una “agonía extremadamente dolorosa”. El animal padecía cáncer de piel. El gorila albino Copito de Nieve fue capturado por el cazador Benito Manié, un cazador de la tribu essamangon, de la etnia fang, tras abatir a toda su familia -por considerar que los gorilas de costa destrozaban sus cosechas-. Manié se percató entonces de que, agarrada a la espalda de la madre, había sobrevivido una cría albina. La captura se produjo el 1 de octubre de 1966 cerca del poblado de Nko, en la selva de Ekonoguong y Niabesán, en la provincia del Río Muni de la antigua Guinea española, actual Guinea Ecuatorial. En el momento de su hallazgo, el gorila tenía entre dos y tres años de edad, medía 54 centímetros y pesaba 8,75 kilos. Manié trasladó al animal al Centro de Adaptación y Experimentación Zoológica que el Ayuntamiento de Barcelona tenía en Ikunde y se lo vendió al primatólogo Jordi Sabater Pi por 15.000 pesetas, quien aceptó pagarlas si el animal sobrevivía un tiempo razonable. El primer nombre que recibió la cría de primate fue ‘Nfumu-Ngui’ que, en la lengua de la etnia fang, significa ‘gorila blanco’. El gorila llegó a Barcelona el 1 de noviembre de 1966, donde fue recibido por el entonces alcalde José María de Porcioles. En marzo de 1967, ‘Nfumu’ apareció en la portada de la revista norteamericana National Geographic, bautizado como ‘Copito de Nieve’, nombre que al final se quedó como definitivo y que le valió la difusión internacional, hasta convertirse en uno de los símbolos de Barcelona. Los responsables del zoo le procuraron  tres parejas a lo largo de su vida, con las que tuvo 21 hijos, de los cuales el único varón, Urko, murió en agosto de 2003 tras ser operado de urgencias de peritonitis. Ninguno de sus hijos ni de sus nietos ha heredado su albinismo. Copito llegó a alcanzar los 181 kilos de peso y 1,63 centímetros de altura, con una alimentación a base de frutas, verduras, leche y yogur desnatado. Sus cerca de 40 años de vida –muy superior a los 25 que suelen alcanzar en libertad- equivalían a más de 80 para un humano. La peculiaridad de su albinismo le hizo siempre vulnerable a los rayos ultravioletas y, a pesar del esmero de sus cuidadores en procurarle zonas de sombra, el animal comenzó a mostrar problemas de piel en 1996. Copito de Nieve tomaba antes de su muerte un cóctel de antibióticos para evitar infecciones, antiinflamatorios para tratar el contorno de la llaga, antitumorales y antidepresivos. Estos últimos fármacos los tomaba antes del desarrollo del cáncer para mejorar su estado de ánimo y su conducta social con el resto de su familia aunque, según sus cuidadores, el gesto huraño del gorila se había suavizado tras ser operado de cataratas, que le impedía percibir su entorno con claridad. En septiembre de 2003 el presidente del Zoo, Jordi Portabella, anunció la intención de no prolongar innecesariamente la vida del animal y no someterlo a una nueva operación para tratar la llaga, debido al dolor que supondría y que no ofrecía ninguna garantía de curación. El Ayuntamiento animó entonces a la ciudadanía a despedirse de Copito, en especial a los niños, a quienes se les garantizaba entrada gratis a cambio de un dibujo de homenaje. También entonces, la dirección del recinto anunció que Copito se mantendría en las instalaciones a la vista del público hasta que sus condiciones lo permitieran y que sería incinerado tras su muerte, como todos los animales del zoo. Sin embargo, dada la excepcionalidad del gorila, Portabella avanzó que se le practicaría una necropsia para determinar la causa exacta de su muerte, al tiempo que se recogería material genético, tejido y material óseo para poder ser investigado en el banco de datos de ADN.

Copito de Nieve se estrenará el jueves 2 de octubre en el teatro del Parque Cultural de Valparaíso.

 

Ficha artística:

Sidhartha Corvalán Gómez, Director.

Actores:  Arturo Rossel, Cristián Palacios Miller y Alexander Castillo.

Diseño: Ricardo Gómez .

Músico: Ricardo Lobos.

Coreógrafo: Omar Prasthan.

Constructor escénico: Miguel Alvayay.

Iluminación: Rodrigo Estay.

Vestuario: Estibaliz Uzabeaga.

Maquillaje y prótesis: Franco Lillo.

Producción ejecutiva: Eduardo Robles/ Producción general: Isidro Parro, La Maceta Producciones.

Con la colaboración artística del Coro Femenino de Cámara y Ensamble Ex Corde PUCV, composición y dirección del Maestro Boris Albarado, más 17 cantantes y 9 instrumentistas.

 

* Proyecto financiado por el Fondo de Cultura 2% FNDR del Gobierno Regional de Valparaíso, Convocatoria 2014.

 

 

 

 

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